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LOUIS ARMSTRONG
Cápsula 277 del 10 de Noviembre de 2007
Investigación y Guión: Conti González Báez
Considerado el músico de jazz más influyente del Siglo XX, el estadounidense Louis Armstrong prefería que su nombre fuera pronunciado como “Louie”.
Originario de Nueva Orleáns, Louisiana, no estaba seguro de cuándo había nacido, por lo que daba la fecha del 4 de julio de 1900, Día de la Independencia de los Estados Unidos. En realidad, gracias a los documentos de su bautizo, se sabe que su fecha de nacimiento fue el 4 de agosto de 1901.
Nació en una familia muy pobre, cuya miseria se agudizó cuando el padre, William Armstrong, la abandonó; Louis era apenas un infante. Su madre, Mary Albert Armstrong, quien trabajaba como sirvienta y prostituta, dejó a Louis y su hermana menor Beatrice al cuidado de su abuela, Josephine Armstrong.
En el difícil vecindario a las afueras de Nueva Orleáns, el pequeño Louis pasaba mucho tiempo en la calle. Pese a la extrema pobreza de la comunidad negra, la música estaba presente de manera cotidiana en clubes sociales, iglesias, desfiles, picnics y hasta funerales
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Con otros tres niños, Louis formó un cuarteto vocal que cantaba en las esquinas a cambio de propinas. Sus ingresos mejoraron cuando los Karnofsky, unos inmigrantes rusos judíos, lo contrataron para trabajar como ayudante en su carretón de chatarra.
Con un préstamo de la familia Karnofsky, Louis compró su primera corneta. Para expresar su gratitud, Armstrong usó una medalla con la Estrella de David durante el resto de su vida.
Era un niño listo y muy travieso. A los 11 años, para celebrar la llegada del Año Nuevo 1913, Louis disparó una pistola al aire en la calle. Un policía lo arrestó y al día siguiente fue enviado al Hogar para Niños de Color Abandonados.
Durante el año y medio que pasó allí, aprendió a tocar la corneta, recibió instrucción musical del director de la banda del hospicio, Peter Davis, y eventualmente se convirtió en líder de la joven agrupación musical.
Poco antes de cumplir los 13 años, Louis salió del hospicio y vivió brevemente con su papá; después se mudó con su mamá y su hermana.
El joven deseaba dedicarse a la música. Seguía con atención todos los desfiles de las bandas de música habituales en la ciudad y escuchaba a los músicos veteranos cuantas veces podía, aprendiendo sobre todo de Joe Oliver, uno de los mejores trompetistas de Nueva Orleáns, quien fue su maestro, mentor y una figura paterna para él.
Empezó a tocar con grupos locales; además, trabajaba entregando carbón y vendiendo periódicos para ayudar a sostener a su familia. A los 17 años, se casó con Daisy Parker, una prostituta de Gretna, Louisiana.
La pareja adoptó a un niño de 3 años, Clarence, hijo de una prima de Louis que murió poco después del parto. Como resultado de un golpe en la cabeza, Clarence era retrasado mental y el músico pasó el resto de su vida cuidándolo.
Joe Oliver se mudó a Chicago y Louis Armstrong tomó su lugar en la Banda Kid Ory, el grupo de swing más importante de Nueva Orleáns.
Al año siguiente, Fate Marable lo invitó a tocar con su orquesta a bordo de barcos de vapor que recorrían el río Mississippi, en los cuales los pasajeros blancos nunca antes habían visto a negros usando esmoquin.
Musicalmente hablando, este trabajo le dio gran experiencia en el trabajo con arreglos escritos, mientras continuaba desarrollando una prodigiosa habilidad para improvisar e innovar.
A los 21 años se separó de Daisy, quien murió poco después del divorcio. Louis emigró a Chicago para tocar en la banda de Joe Oliver, ya apodado entonces "King" o “Rey”. La agrupación tocaba para un público mixto de negros y blancos en el famoso Salón de Baile Lincoln Gardens.
En 1923, Armstrong hizo su primera grabación como miembro de la Creole Jazz Band de King Oliver. Al año siguiente se casó con la pianista de la banda, Lillian Hardin, quien lo motivó a buscar mejores contratos.
Entonces se mudó a la ciudad de Nueva York para unirse a la Orquesta de Fletcher Henderson, que tocaba en el Salón de Baile Roseland. Armstrong cambió la corneta por la trompeta para armonizar mejor con los músicos de la sección de metales.
Realizó grabaciones con Henderson, pero también otras que consiguió su amigo el pianista Clarence Williams, tocando con su rival Sidney Bechet y acompañando a las cantantes de blues Sippie Wallace, Clara Smith y Bessie Smith.
En 1925, Armstrong regresó a Chicago y empezó a grabar para Discos OKeh con sus propios grupos, los famosos Hot Five y Hot Seven, produciendo éxitos como "Potato Head Blues" y "Muggles", una referencia a la mariguana, por la que el músico siempre tuvo debilidad.
Tras dirigir brevemente una banda, Louis Armstrong grabó en 1928 "West End Blues", una de sus más famosas grabaciones, que marcó el estándar para el jazz de los años venideros.
Su combinación de virtuosismo, fuerza y pasión no tenía precedentes. Armstrong impuso un cambio total en el swing, el ritmo más revolucionario de su siglo. Además, aprendió a vestirse con elegancia y se convirtió en un referente de la moda.
En 1929 regresó a Nueva York, donde tocó en el Sunset Cafe con la Orquesta de Carroll Dickerson y apareció en un show de Broadway, “Hot Chocolates”. La canción "Ain't Misbehavin'" se convirtió en el primero de sus grandes éxitos.
Empezó a presentarse en ciudades como Baltimore, Chicago, Detroit, Pittsburg y Washington, así como en el famoso Cotton Club de California. Su creciente popularidad le permitió grabar un original dueto con Jimmie Rodgers, considerado el “Padre de la Música Country”.
El músico se mudó a Los Ángeles en 1930. Al año siguiente apareció en su primera película, “Ex-Flame”, y se separó de su esposa Lil Hardin.
Continuó recorriendo los Estados Unidos y realizó exitosas giras por Europa, visitando Gran Bretaña, Dinamarca, Noruega y Holanda, tras lo cual vivió casi un año en París.
Como un consumado showman u “hombre espectáculo”, con un talento musical inigualable y grandes aptitudes para la comedia, Louis Armstrong a menudo llegó a trabajar más de 300 noches anualmente durante los años 30.
Louis Armstrong era apodado “Satchelmouth”, que literalmente podría traducirse como “boca de bolsa” y describía la forma en que embocaba su trompeta mientras tocaba; más tarde fue abreviado a “Satchmo” o “Satch”.
Debido a una mala técnica, situaba la trompeta sobre sus labios de tal forma que, tras muchas horas de interpretación, surgía en su labio superior una hendidura.
A mediados de la década de los 30, comenzó a experimentar graves problemas en sus dedos y labios, debido a su estilo poco ortodoxo de tocar. Como resultado de estas dificultades, decidió diversificarse, desarrollando su inconfundible estilo vocal y realizando sus primeras actuaciones teatrales.
Sus grabaciones como cantante tuvieron un éxito considerable. El músico aprovechó las ventajas del nuevo micrófono introducido por la RCA en 1931, que le daba una calidez característica a las voces y de inmediato se convirtió en una parte intrínseca del suave sonido de los artistas llamados “crooners”, como Bing Crosby
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La famosa interpretación de Armstrong de "Stardust" se convirtió en una de las versiones más famosas de la canción de Hoagy Carmichael, mostrando un sonido vocal y estilo únicos, así como un acercamiento innovador al interpretar canciones conocidas.
Tras pasar largas temporadas en Europa, Louis regresó a los Estados Unidos en 1935 y contrató a Joe Glaser para que lo representara. Se decía que éste estaba conectado a la mafia de Al Capone, pero resultó ser un gran representante y amigo de Armstrong, encargándose de sus finanzas y permitiéndole concentrarse en su música. Para empezar, negoció un contrato con Discos Decca.
El perfil de artista pop del músico se vio reforzado gracias a sus grabaciones con otras estrellas de la disquera, como los Mills Brothers, Louis Jordan, Tommy Dorsey y Ella Fitzgerald.
Al año siguiente debutó como actor en Hollywood, interpretando a un director de orquesta en “Pennies From Heaven” con Bing Crosby. Ambos artistas se admiraban e hicieron muchos duetos.
A partir de entonces, Louis Armstrong combinó la actuación con intensas giras musicales y presentaciones en importantes programas de radio.
A los 37 años se casó por tercera vez con Alpha Smith. Debido a las constantes giras, el matrimonio duró poco. Cuatro años después se divorciaron y el músico contrajo matrimonio con Lucille Wilson, con quien permaneció casado el resto de su vida.
En 1943, la pareja se instaló definitivamente en Queens, Nueva York. A pesar de su fama, Armstrong vivía una vida simple en ese barrio de clase trabajadora.
Al terminar la II Guerra Mundial, las grandes bandas entraron en decadencia debido a que la sociedad y los gustos del público cambiaron. Los salones de baile cerraron y había que competir con otros tipos de música de moda, así como con un nuevo medio de comunicación, la televisión.
Bajo esas circunstancias, se hizo imposible mantener y financiar giras con orquestas de 16 músicos. Louis y muchos otros tuvieron que buscar nuevos horizontes.
Después de un exitoso concierto en Nueva York con un pequeño grupo de jazz, Joe Glaser decidió disolver la banda de Louis Armstrong y formar un conjunto de seis personas con Jack Teagarden, Earl "Fatha" Hines y otros músicos veteranos de swing, la mayoría ex directores de bandas
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El grupo fue llamado “All Stars” o “Todos Estrellas”; encabezado por Armstrong, recibió grandes elogios de los críticos y se convirtió en un éxito comercial.
Durante las siguientes dos décadas, la agrupación cambió a varios de sus integrantes, pero siempre presentando a grandes estrellas, como su nombre lo anunciaba.
En 1955, Louis Armstrong grabó para Discos Columbia su éxito “Mack the Knife” y apareció en varios programas de televisión, incluyendo el popular “Show de Ed Sullivan”.
Como toda una estrella internacional, se presentó en Suiza, Italia, Canadá, Alemania, Bélgica, Japón, Australia, Suecia y Holanda. En 1956 realizó su primera gira por África y en Accra, la capital de Ghana, actuó ante 100,000 personas. Ese mismo año apareció en la película “High Society” con Bing Crosby y Grace Kelly.
Louis Armstrong era un hombre extremadamente generoso, que gastaba gran parte de lo que ganaba en ayudar a otros. Amaba a los niños y siempre estaba dispuesto a apoyar a sus compañeros músicos.
Preocupado por su salud, usaba laxantes para controlar su peso, una práctica que no dudaba en recomendar a amigos, jefes de estado, miembros de la realeza británica y público en general. Escribió un plan de dieta para bajar peso e incluso apareció en anuncios del remedio herbolario Swiss Kriss.
La preocupación por su peso y salud estaba balanceada por su amor a la comida, reflejado en canciones que hablaban de mantequilla, huevos, Chop Suey, pastel de queso, el típico asado estadounidense Barbecue y la cocina de Nueva Orleáns, como los frijoles rojos con arroz.
A mediados de los 50, Armstrong era despreciado por algunos músicos negros más jóvenes, que lo consideraban demasiado jovial y alegre en una época en la que el frío desdén era la actitud a seguir.
Los avergonzaba y decían que estaba deteniendo el avance de los negros porque sonreía demasiado y no demandaba un cierto nivel de respeto de los blancos.
Otros músicos lo criticaban por tocar ante públicos segregados y por no tomar una posición fuerte en el movimiento de derechos civiles.
De hecho, era partidario del Dr. Martin Luther King Jr., a quien apoyaba financieramente. Pero prefería trabajar calladamente, lejos de los reflectores, y no mezclar la política con su trabajo como artista.
Louis Armstrong aceptaba la vida como venía y la moldeaba a su modo. Sin embargo, no aceptaba todo. El día en que, cosa excepcional, habló públicamente acerca de asuntos políticos, tuvo un enorme repercusión.
En 1957, durante el conflicto por la eliminación de la segregación racial en Little Rock, Arkansas, donde no se permitía la asistencia de nueve estudiantes negros a la secundaria local, criticó al Presidente Eisenhower, llamándolo “dos caras”, “cobarde” y “patán ignorante”.
Sus declaraciones, hechas al joven reportero Larry Lubenow de otro pequeño pueblo, Grand Forks, Dakota del Norte, fueron retomadas por todos los medios nacionales.
Como protesta, Armstrong canceló una gira en la Unión Soviética planeada por el Departamento de Estado de su país, diciendo que por la manera en que estaba tratando a su gente en el Sur, el gobierno podía irse al infierno. Él no lo representaría en el extranjero mientras estuviera en conflicto con su propia gente.
El músico tuvo que pagar un precio por su franqueza. Algunas estaciones de radio lo vetaron, hubo llamados a boicotear sus conciertos y la Compañía Ford Motor amenazó con dejar de patrocinar un especial de Bing Crosby en el que actuaría Armstrong.
Sammy Davis Jr. lo criticó por no haber hablado desde antes, pero Jackie Robinson, Sugar Ray Robinson, Lena Horne, Eartha Kitt y Marian Anderson lo apoyaron de inmediato.
Sobre todo, hubo una gran sorpresa entre la comunidad negra. Curiosamente, no se escuchó ni una palabra del mundo del jazz; su heroísmo fue singular y todos sus críticos se callaron.
Lo importante fue que una semana después, el 24 de septiembre de 1957, Eisenhower mandó a 1,200 elementos de la Guardia Nacional a Little Rock y al día siguiente los soldados escoltaron a los nueve niños negros a la escuela.
Armstrong saltó de alegría y envió un telegrama al mandatario: “Si decide caminar a las escuelas con los pequeños niños de color, lléveme con usted. Dios lo bendiga”.
El músico continuó con sus presentaciones en Europa y en Spoleto, Italia, sufrió un ataque cardiaco, por lo que fue hospitalizado brevemente. Tenía 58 años.
Tras recuperarse, Louis Armstrong inició la década de los 60 realizando una segunda gira por África y grabando 10 selecciones con Duke Ellington, hoy legendarias.
En 1964, Louis Armstrong grabó su tema más vendido: "Hello, Dolly". La canción llegó al primer lugar en la lista de popularidad de Estados Unidos desbancando a los Beatles, que habían ocupado el puesto durante 14 semanas consecutivas, con tres diferentes canciones.
A sus 63 años, Armstrong fue la persona de más edad en lograrlo. Además, obtuvo un Premio Grammy al Mejor Cantante Masculino y fue nominado a Mejor Disco del Año.
Incansable, continuó viajando por Europa, África, Asia y América, además de aparecer en los programas de Dean Martin, Danny Kaye, Jackie Gleason y Johnny Carson.
En 1968 se presentó en la Ciudad de México. Sus constantes viajes le hicieron ganarse el apodo de “Embajador Satch”, convirtiéndose en una de las grandes celebridades del Siglo XX.
Armstrong disfrutaba de todo tipo de música, desde el blues más puro hasta los empalagosos arreglos de Guy Lombardo; desde las canciones folclóricas latinoamericanas hasta las sinfonías clásicas.
Incorporaba esas influencias en sus interpretaciones, demostrando una gran versatilidad. Su propia influencia en el desarrollo del jazz es inmensa. Marcó la ruta para trompetistas como Fats Navarro, Dizzy Gillespie y Miles Davis.
También influyó en músicos de blues y pop, abarcando prácticamente todo el espectro musical. Fue llevado al Salón de la Fama del Rock and Roll como una influencia temprana de este género surgido en los años 50.
En 1968, Louis Armstrong grabó otro éxito que llegó al primer lugar del Hit Parade del Reino Unido: "What a Wonderful World”. También filmó la película “Hello, Dolly” con Barbara Streisand y grabó “Canciones de Disney al Estilo Satchmo”.
Su salud comenzó a deteriorarse y permaneció tres meses en el Hospital Beth Israel, debido a problemas cardiacos. Al ser dado de alta continuó tocando, grabando y viajando.
Tras la muerte de Joe Glaser, su representante durante 34 años, viajó a Londres para grabar el tema de la película de James Bond, “Al Servicio Secreto de Su Majestad”.
En 1970 el Festival de Jazz de Newport presentó un “Tributo a Louis Armstrong”, con la participación de Mahalia Jackson, Dizzy Gillespie, Bobby Hackett y la Eureka Brass Band.
Con su salud mermada, Armstrong redujo el número de sus presentaciones, pero siguió actuando en conciertos, programas de televisión y películas.
En 1971 grabó el poema “La Noche Antes de Navidad” en el estudio de su casa. Fue su última grabación. Después tocó durante dos semanas en el Hotel Waldorf Astoria de la ciudad de Nueva York.
Al día siguiente de la última actuación, el 6 de julio de 1971, Louis Armstrong murió de un paro cardiaco mientras dormía en su casa de Queens. Tenía 69 años.
Fue enterrado en el Cementerio Flushing de Queens, Nueva York. A su funeral acudieron el Gobernador Rockefeller y el Alcalde Lindsay, junto con personajes como Bing Crosby, Ella Fitzgerald, Guy Lombardo, Duke Ellington, Dizzy Gillespie, Pearl Bailey, Count Basie, Harry James, Frank Sinatra, Ed Sullivan, Earl Wilson, Alan King, Johnny Carson, David Frost, Merv Griffin, Dick Cavett y Bobby Hackett.
Armstrong escribió dos autobiografías, varios artículos para revistas, cientos de páginas de memorias y miles de cartas. Apareció en decenas de películas como un actor dotado con una soberbia vis cómica y una desenfadada alegría de vivir.
Compuso docenas de canciones que se han convertido en estándares del jazz y en 1972 fue premiado póstumamente con el Grammy por Logros de una Vida.
La casa de Queens donde vivió hasta su muerte fue declarada Monumento Histórico Nacional y convertida en un museo. Allí se conservan sus archivos, se ofrecen programas educativos y se presentan conciertos.
En 1988, 17 años después de su muerte, la canción "What A Wonderful World" con Louis Armstrong volvió a ocupar los primeros puestos en las listas de popularidad, después de aparecer en la película “Buenos Días, Vietnam”, protagonizada por Robin Williams.
El 31 de diciembre de 1999, el Presidente Bill Clinton anunció que la trompeta de Armstrong estaba entre varios artículos históricos de los Estados Unidos que fueron enterrados en una cápsula del tiempo, la cual será abierta 100 años después.
El 4 de agosto de 2001 se conmemoró el centenario del nacimiento del músico y el aeropuerto de Nueva Orleáns fue renombrado Aeropuerto Internacional Louis Armstrong en su honor.
El escritor argentino Julio Cortázar afirmó que un concierto de Armstrong en 1952 en el Teatro de los Campos Elíseos de París desempeñó un papel significativo para inspirarlo en la creación de sus famosos “cronopios”, criaturas idealistas, desordenadas, sensibles y poco convencionales.
Cortázar describió perfectamente la personalidad encantadora del músico cuando en una ocasión denominó a Armstrong como "Enormísimo Cronopio".
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